Después de que Chaz me abriera los ojos, volvimos a dentro y nos sentamos otra vez en la mesa.
Paula: ya tardabais! -intentaba romper el hielo- hemos pedido ya, más vale que os guste, porque si no os jodeis.
Nos miramos todos, el ambiente cada vez se ponía más tenso…
Yo: yo la verdad es que no tengo mucha hambre ya, creo que me voy a ir al hotel, así le hago compañía a mi madre…
Paula: pero tu madre no había dicho que no volvía hasta la noche porque iba a hacer no se qué?
Yo: -le lancé una mirada fulminante- da igual, veré alguna película. Adiós a todos, un placer haberos vuelto a ver y todas esas cosas, au revoir! -me levanté-
Justin: espera -me agarró del brazo y se levanto él también- voy contigo.
Chaz y Paula se miraron incrédulos.
Justin: -me miró cuando estaba a punto de hablar- no, sé lo que vas a decir y no, no admitiré un no por respuesta.
Yo: si no hay otra opción… chao -lancé un suspiro mientras me despedía con la mano-
Justin: chaoo -salimos del restaurante-
Justin: -tras varios minutos de silencio- ¿por qué?
Yo: por qué, ¿qué?
Justin: -paró en seco- porque todo este drama, ¿qué te hice? ¿crees que eres el ombligo del mundo? ¿crees que eres la única en el mundo que lo pasó mal? si de verdad piensas eso, estás muy equivocada -miró para otro lado rabioso-
Yo: -no pude evitar que me cayera una lágrima por la mejilla- tú no lo entiendes…